Una coordinadora distribuye preparación, impartición, seguimiento, evaluación y coordinación entre tres personas sin dejar tareas pendientes
Dibuja primero todas las tareas y sus picos de carga; después asigna responsables y revisa que ninguna quede sin dueño.

Dimensionar un equipo no consiste en asignar una persona por cada título profesional. Consiste en reconocer todo el trabajo, calcular cuándo ocurre y decidir quién lo hará con tiempo y autoridad suficientes.

Una persona puede asumir varias funciones. Lo que no debería ocurrir es que preparación, seguimiento o soporte desaparezcan del cálculo porque nadie los nombró.