
Una buena oferta docente no intenta reunir el mayor número de candidaturas. Busca que las personas adecuadas comprendan el proyecto, puedan comprobar su encaje y decidan si quieren participar.
La claridad mejora la selección y también la confianza en la entidad. Para conseguirla hay que transformar la necesidad académica en información concreta, sin esconder condiciones esenciales dentro de un párrafo comercial.



