
Elegir entre una prestación autónoma y un contrato laboral no es una cuestión de comodidad administrativa ni depende solo del nombre del documento. Importa cómo se prestará realmente el servicio: quién organiza, dirige, aporta medios y asume el riesgo.
Este artículo ofrece preguntas de revisión y no sustituye asesoramiento laboral. Si el caso presenta dudas, conviene resolverlas antes de iniciar la actividad.



