
La inteligencia artificial generativa ya puede redactar un tema, resumir un documento, proponer actividades o responder preguntas sobre casi cualquier materia. Ante estas capacidades, es razonable que algunos profesionales se pregunten si seguirá haciendo falta el profesorado.
La respuesta más honesta no consiste en asegurar que ningún puesto cambiará. Algunas tareas se automatizarán y otras perderán parte de su valor. Sin embargo, generar contenidos no equivale a enseñar, y disponer de una respuesta tampoco demuestra que una persona haya desarrollado una competencia profesional. En la formación para el empleo, esta diferencia resulta especialmente importante.



