Un coordinador académico reúne las dudas del alumnado, el lenguaje pedagógico del profesorado y los objetivos de la empresa en un calendario común
Coordinar exige traducir necesidades distintas en fechas, criterios y responsabilidades que todas las partes puedan compartir.

La coordinación académica convierte un proyecto formativo en un curso que puede ejecutarse. Organiza calendario, equipo, materiales, evaluación y comunicación para que alumnado, docentes y empresa trabajen con la misma información.

No es únicamente administración ni supervisión del profesorado. Es un puesto de enlace que exige criterio pedagógico, orden y capacidad para resolver incidencias sin perder la trazabilidad.